“He descansado en tí,
me bañé en tu paz,
me olvidé en tu cuerpo..,
y ya no siento el tiempo,
ni el sudor,ni el hambre,
ni el corazón latiendo..,
Van trotando por tu sangre
los caballos del deseo..,
Y me fundo ,
me derrito
piel con piel,
me voy perdiendo..
tu carne,dulce fuego
es mi tumba
y mi futuro,
cofre de mis sentimientos..
..Y ya no siento el tiempo,
ni el sudor,ni el hambre..,
ni el corazón latiendo..”
me bañé en tu paz,
me olvidé en tu cuerpo..,
y ya no siento el tiempo,
ni el sudor,ni el hambre,
ni el corazón latiendo..,
Van trotando por tu sangre
los caballos del deseo..,
Y me fundo ,
me derrito
piel con piel,
me voy perdiendo..
tu carne,dulce fuego
es mi tumba
y mi futuro,
cofre de mis sentimientos..
..Y ya no siento el tiempo,
ni el sudor,ni el hambre..,
ni el corazón latiendo..”

seguiré buscando ser un solo ser,
un solo sueño, un solo palpitar..,siempre en tí, siempre contigo.





Amaya… ya habías publicado este poema el 16 Diciembre 2006, sólo tienes que ir a la categoría POESÍA de este Blog y lo ves… ¡Lo has repetido!
Yo me despisté y no había visto el poema!
Es muy bonito Amaya. ¿Es tuyo?
Besines de Colorines!
es verdad,pepa!!…pero le faltaba la imagen,lo he actualizado, así y todo Tetxus no lo había visto. bsos
Al eliminar el anterior, te has cargado los comentarios que te había dejado la gente en él.
no ,solo había uno y lo tengo guardado.., jo tía qué parece se acaba el mundo por actualizar un post..Gracias de todas formas por el aviso. Bsos
El mundo se acabaaaaaaaaaa!!!! ¿Pero cuándo?
Dicen que dentro de 10 años, cuando choque un astro con la tierra..,pero que , como dice Sabina: nos pille bailando..
muy bonita la poesia me encanta
bsos!!
Has conseguido hacerme vibrar desde el inicio de la poesía y has plasmado a la perfección como te fundes con el cuerpo de la persona amada hasta llegar a captar subliminalmente su estado de paz, a parte de la fundición física. Sigue así porque lo haces muy bien. Eres formidable. Yo también soy poeta y me encanta leer a personas que, como tú, tienen una gran sensibilidad. Aprovecha ese don.
María Jesús