¿Esperándo… te?
11 diciembre 2006 por ilusa
Muchas mujeres vivimos una infancia feliz, en la que los cuentos de hadas nos hacían soñar con que algún día la protagonista de uno de ellos sería, justamente, una de nosotras. Entonces, así nos quedamos esperando al hombre de nuestras vidas, y nótese: AL HOMBRE. Antes de encontrarlo, muchas veces conocemos a una serie de otros hombres que en algún momento nos hicieron pensar que eran EL HOMBRE, el soñado, el príncipe que con un beso nos despertaría del sueño y nos llevaría a otro de felicidad eterna. Yo sí creo en el amor, después de todo, a pesar de malas experiencias y de haber tenido que escuchar un ‘no eres tú, soy yo’, un ‘es que me di cuenta que era pasajero, ya no hay feeling’ o simplemente, de escuchar la nada misma, lo cual es un asco: primero, te ilusionan, luego, te consienten por un período espacio de tiempo, para finalmente, dentro de algunos días, semanas, o mes, alejarse silenciosamente, sin explicaciones. ¿Cómo se siente una después? ¡Como la soberana miércale! Y no es que una no se valore, no. Una sabe muy bien lo que vale, lo tierna y amorosa que es cuando quiere o ama, lo perfecta que se puede ser como novia o polola, pero lamentablemente, esas malas experiencias van causando miniestragos en el camino, o al menos en el mío ocurre así. Tengo pololo –o novio, entiéndase de la misma manera. Me regaló un perrito de peluche d lo más amoroso, para recordar que el primer día que salimos juntos como amigos, yo me había fijado en un perrito parecido. No entiendo cómo recordaba eso, porque lo que es yo… estaba nula. Ha sido muy tierno, muy amoroso, pero… hoy estoy molesta. Hoy quedamos de juntarnos a las 7, y me llama a las 8.30 para decirme que ya llegó a su casa y que si quiero ir a esta hora. De antemano él sabía que hoy no podía quedarme mucho rato pues debía levantarme temprano mañana para ir a la u, y me siento molesta. ¿Por qué no me avisó antes? ¿Costaba mucho una llamadita al cel o a mi casa? Tenía su cel apagado, yo no tenía problemas en llamarlo antes para confirmar la hora y esperarlo. Me di una larga ducha, me alisé mi cabello por una larga media hora, me maquillé y me sentía hermosa y feliz. Ahora, al llamarme, parece que no notó en absoluto mi molestia, y me dice “nos vemos otro día entonces”, lo cual me hace sentir más iracunda aún. Y para más remate, a mi mamá no le agrada él (para variar, no le agrada ningún niño como pololo de su ‘niñita’) y me vio esperando una hora y media por él, y lo arregladita que estaba, y lo contenta que estaba. Ahora no me atrevo a ir al living porque la verdad es que me siento algo humillada, muy avergonzada y porqué no decirlo, con ganas hasta de llorar. Quería pasar las penas con mi mejor amiga y ella se encuentra a kilómetros de distancia, así es que… ¿Qué hago? encerrarme aquí hasta mañana. Tengo rabia, me siento pasada a llevar.
¿Estoy siendo muy exagerada o está bien mi reacción? No resisto que jueguen con mi tiempo. No quiero estar esperando siempre.
MujerLive



